La biblioteca personal de Pepe fue legada por la familia, con el fin de cumplir con su deseo de compartir “lecturas y escrituras para seguir pensando y actuando, siguiendo los principios que orientaron su vida y su enseñanza (…) para seguir pensando la educación, la cultura, y encontrar nuevos caminos para neutralizar los efectos masivos de la desinformación que Pepe vio venir” (Sara Pain, junio 2025).
Cuando Pepe murió —en París, en 2004— la familia transmitió su voluntad a partir de dos legados: la implementación de la Beca Lerer Pepe y el deseo de que su biblioteca personal estuviera en Zumerland.
La beca se ejecutó por varios años. Esta permitió que participara de las actividades de Zumerland un niño o niña de una familia vinculada a la Institución que, hasta entonces, no hubiera concurrido a la Colonia.
La biblioteca llegó a Buenos Aires en 2008, por gestión del entonces ministro de Educación Daniel Filmus y actuación del Embajador de Buena Voluntad ante UNESCO Miguel Ángel Estrella y fue inaugurada en 2009. Allí la consultaron docentes, investigadores y estudiantes de las carreras de formación pedagógica, Educación Física y Tiempo Libre y Recreación.
Para garantizar condiciones de preservación patrimonial y fomentar el libre acceso, en 2024 fue cedida en comodato por Sholem Buenos Aires al CeDoB, con el propósito de mantenerla y difundir su obra y las lecturas que él mismo hizo en sus últimos tiempos.
Al fondo bibliográfico se le incorporaron últimamente documentos y fotografías de época y posteriores, producciones de sus seguidores, intercambios entre maestros, colonos y acampantes, planificaciones y cancioneros, entre otros materiales.
La Biblioteca Pepe Pain incorpora, a lo traído de París, producciones posteriores de sus seguidores, intercambios entre exmaestros, colonos y acampantes, fotografías, planificaciones, cancioneros, entre otros materiales.



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