
El ICUF en Argentina se fundó el 1941, con la participación de la primera y segunda generación de inmigrantes judeo-progresistas asentados en el país. La conformación de la primera agrupación de jóvenes icufistas tuvo lugar tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, en consonancia con la llegada de la tercera ola migratoria.
La FIJIA —Federación de Instituciones Juveniles Israelitas de Argentina—, fundada en octubre de 1948 por jóvenes judíos de izquierda autoconvocados para colaborar con el entonces recientemente fundado Estado de Israel, emergió como respuesta a las agrupaciones que se congregaban con el fin de hacer aliá (migrar a Israel), con lo que no acordaban sus integrantes, ya que se consideraban parte integrante de pueblo argentino.
La FIJIA participaba en los congresos de la Federación Mundial de la Juventud Democrática —FMJD— y se guiaba por los lineamientos de esta (la FMJD fue fundada en 1945 por jóvenes antifascistas y reconocida por la ONU; congregaba a millones de jóvenes del mundo para trabajar por la paz). A su vez, FIJIA actuaba en función de su agenda nacional, como cuando en 1958 militó por la laica y contra la libre.
FIJIA, autónoma respecto de la Federación ICUF pero adherida a esta, fue semillero de muchos dirigentes icufistas. También publicó, entre 1953 y 1956 la revista Aporte. Desde 1949, año en que se adquirió el predio Zumerland, los miembros de FIJIA colaboraron con la construcción de la Colonia, tanto con la infraestructura como con la atención a las infancias. Allí organizaron campamentos, cuyo fruto político se utilizó en sus Plenarios de la juventud, de los que hay registros hasta 1959.
Hacia los 60, al tiempo que la juventud politizada icufista tendía a militar más en el campo nacional que en el intracomunitario, una generación interesada por el deporte y la recreación tomaba las riendas del movimiento juvenil icufista.
Desde 1965 comenzaron a conformarse los Jovenclub, espacios autogestivos en el marco de las instituciones adheridas a la Federación, para quienes deseaban participar de la vida icufista, pero ya habían egresado de los shules, los kinder y Zumerland.
Impulsada por el ICUF, y aún alineada con la FMJD, esta nueva camada gestó encuentros denominados Olimpiadas que derivaron en las Icufiadas. Estas tuvieron lugar desde 1966, pero se instauraron de forma oficial desde 1971, y continúan en el presente.
Las Icufiadas fueron —y son— encuentros interinstitucionales itinerantes de los que participaron entre 600 y 800 jóvenes de los Jovenclub de todas las instituciones federadas en todo el país y Uruguay. Se realizaban torneos deportivos, eventos culturales, charlas políticas y bailes. El alojamiento de todas las delegaciones se realizaba en las casas de los y las participantes con localía. Al 2026, con cambios, aún están vigentes.
En 1967 se fundó la Coordinadora Juvenil, la que representaba a todos los Jovenclub en la instancia federativa y sostenía reuniones a escala federal. La Coordinadora era acompañada por un representante de la Comisión Directiva del ICUF en CABA, y otro en las provincias. Desde allí se fomentaban actividades deportivas, recreativas, culturales, políticas con base ideológica icufista. Fue esta organización la que sostuvo las actividades de las juventudes hasta la llegada del Golpe Militar del 76. Durante ese periodo promovió, además de las icufiadas, la incorporación de los campamentos Zumerland a la estructura destinada a las infancias y adolescencias.
Convergieron hacia 1977, en plena Dictadura, las necesidades de las juventudes deportistas, orientadas a las actividades recreativas, y militantes, con una búsqueda del ICUF: que las nuevas generaciones de jóvenes que habitaban las instituciones permanecieran y fueran activistas en la Federación y en las instituciones adheridas. En esa coyuntura y con ese fin, a la Coordinadora Juvenil se le asignó el acompañamiento federativo, a través de activistas y funcionarios. Durante los últimos años de la década del 70, los Jovenclub fueron tomando la denominación de Departamentos Juveniles y se fundó, en lugar de la Coordinadora, la Dirección Juvenil.
Esta estructura, con influencia de la Fede —Federación Juvenil Comunista—, sostendría las icufiadas con gran convocatoria federal y uruguaya; actividades en las instituciones adheridas; encuentros plenarios de juventudes, y actividades políticas, sociales y culturales, hasta 1985. Fue de la Dirección Juvenil que emergieron las y los activistas que hoy dirigen muchas de las instituciones.
En el marco de los Congresos del ICUF, el tema “juventud” tuvo especial atención y, además del envío de reportes, se realizaron allí encuentros específicos de la Dirección Juvenil. Las juventudes, asimismo, se reunieron en Encuentros Nacionales Docentes, en el marco del ICUF.
Por más de tres décadas, las juventudes no contaron con una organización que las centralizara. Si bien se realizaron esfuerzos por gestar un espacio propio y por generar encuentros, y durante esos años se sostuvieron con intermitencia las Icufiadas, los y las jóvenes participaron de las instituciones de la Federación, principalmente, a través de sus propuestas: deportes, encuentros docentes, los kinder y Zumerland.
Con la llegada de una renovada dirigencia política al ICUF, y tras la integración de instituciones icufistas porteñas en Sholem Buenos Aires (2007), y un nuevo impulso en las instituciones adheridas bonaerenses y del país, el ICUF entero cobró nueva vida. Sin embargo, fue recién en 2023, tras años de esfuerzos por formar nuevas generaciones en esos espacios, que se reactivó una instancia exclusivamente juvenil: Juventudes Icufistas, Juventudes Lanús y Juventudes Sholem. Estas agrupaciones promueven actividades culturales, políticas y de participación intrafederativa con compromiso ideológico.




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